miércoles, 22 de mayo de 2013

Monta un pequeño negocio


¿A qué te dedicas? ¿Eres tu propio jefe o el empleado de alguien más? Si estás en el primer caso ¡Felicidades! Sabemos perfectamente lo que se necesita para poder sostenerse de lo que uno hace, pero si te encuentras en el segundo rubro… Hoy es un buen momento para empezar a pensar en crear tu propio negocio ¿no te parece?

Muchos de los empleados de todos los niveles, tienen la falsa seguridad de recibir su dinero constante una vez a la semana o a la quincena y con eso viven sin mayores problemas…mientras haya trabajo. Aquí el problema es que sin importar si trabajas en un pequeño negocio o en una empresa transnacional, nadie tiene garantizado su trabajo eternamente y en el momento en el que el patrón lo decida, te va a decir adiós sin mucho mayor problema que el tema de tu liquidación (en el mejor de los casos).

Es por eso, que no es de echar en un saco roto la posibilidad de invertir en un negocio propio… Y por negocio propio no hablamos del negocio de tus sueños (no aún), hablamos de una fuente extra de dinero que te permita ir librándote poco a poco de la necesidad de tener un trabajo fijo.

¿Qué si es fácil? No, no lo es. Es muy importante tener muy claro en la cabeza que en principio de cuentas tendrás que trabajar mucho más de lo que haces ahora y si eso no te espanta, tienes que tomar en cuenta que hay un periodo en el que tú tendrás que mantener al negocio con el mismo dinero que recibas y todavía hay que ver si el negocio “pega”. Aterrador  ¿verdad? No obstante esta es la única manera de emprender en este momento, recuerda la vieja frase de ¡El que no arriesga no gana!

Pero nada es imposible. Siempre existe una forma en la que se pueden hacer las cosas y no hay otra opción si no quieres terminar trabajando hasta que cumplas 80 años de edad.

Empieza poco a poco, probablemente no en cosas que te apasionen, pero si seguras, que no impliquen  mucho riesgo y que no te descapitalicen. Vender productos con tus amistades, hacer algún trabajo artístico/manual y venderlo a tiendas de regalos o papelerías, raspados afuera de tu casa o cualquier otra cosa que sepas que está funcionando en tu colonia podría ser un buen comienzo. Tienes que ser ambicioso, pero tienes que dar pequeños pasitos (uno a la vez) y poco a poco verás cómo tu pequeño negocio adquiere nuevas dimensiones.

El mejor momento para hacerlo es hoy y cualquier cosa que te aparte de ello son pretextos y trabas mentales con las que tienes que luchar. La única forma de llegar a ser grande y libre financieramente hablando, es venciendo el miedo que tenemos de hacer las cosas. A veces lo único que alguien necesita es un buen empujón y que mejor que darlo ahora que no estás en una situación de desempleo, enfermedad o algo peor. Apóyate de tu familia, unan sus talentos, platiquen, hagan equipo y empiecen (No se vale pelear), pero empiecen hoy…Pónganle un nombre, pónganle una meta, pónganle un tiempo, rétense ustedes mismos ¡Es para su propio beneficio!

¿Cuantas historias no conoces de personas a las que les fue bien emprendiendo por su cuenta? El señor de los tacos, que empezó con un puesto en la esquina y ahora tiene 5 ayudantes, el señor del cibercafé que sólo tenía dos máquinas y ahora tiene 10, la señora que vende cosméticos por catálogo y ahora tiene un coche… ¡Hay cientos de historias! Y tú puedes ser una de ellas. No se necesita nada más que despertar tu cosquilla, usar tus talentos y habilidades (sabemos que tienes muchos) y darle para adelante.

Esperamos que hayas encontrado estas líneas inspiradoras y que pronto te veamos iniciando en lo tuyo propio, eso que probablemente ahora no sea lo que te apasione, pero que te dará las bases para construir algo más grande, que sea tu gran orgullo y lo que mantenga a tu familia feliz, contenta y sobre todo muy prospera. ¡A darle!

Nos leemos pronto.

Caja Oblatos  - Blog oficial.

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